La historia de la astrología comienza casi al mismo tiempo que la civilización humana. Los primeros registros provienen de Babilonia, Asiria y Mesopotamia, hace aproximadamente 4000 años.
La astrología egipcia es un sistema global de descripción de la realidad, que analiza los fenómenos de la naturaleza, y sus teorías se consideran como leyes cósmicas aplicables a cualquier manifestación de la vida.
Según la astrología egipcia, el Universo es un conjunto equilibrado, y es responsabilidad del ser, el guardar
esa armonía, lo cual redunda en bienestar físico y psicológico para el individuo.
La astrología egipcia se basa en los ciclos lunares, los cuales trabajan en forma de espiral, que al llegar al final vuelven a comenzar y así eternamente. La cronología egipcia se basa en un sistema sexagenario.
Era costumbre que al nacer un niño, éste llevara el nombre del dios que correspondía al día renacimiento, y éste lo protegería durante su vida.
Hijos de Bastet: 16 de enero al 15 de febrero
Hijos de Selket: 16 de febrero al 15 de marzo
Hijos de Apep: 16 de marzo al 15 de abril
Hijos de Ptah: 16 de abril al 15 de mayo
Hijos de Atum: 16 de mayo al 15 de junio
Hijos de Isis: 16 de junio al 15 de julio
Hijos de Ra: 16 de julio al 15 de agosto
Hijos de Horus: 16 de agosto al 15 de septiembre
Hijos de Maat: 16 de septiembre al 15 de octubre
Hijos de Osiris: 16 de octubre al 15 de noviembre
Hijos de Hator: 16 de noviembre al 15 de diciembre
Hijos de Anubis: 16 de diciembre al 15 de enero