El accidente del columbia

El 1 de febrero se cumple el primer aniversario de la catástrofe del transbordador espacial Columbia, un accidente de tal magnitud que sólo es equiparable a la explosión del Challenger en 1986. Ambos reveses costaron la vida a sus siete tripulantes, provocaron importantes dimisiones y cambios en la NASA y supusieron la paralización de los vuelos tripulados.
Pero si la tragedia del Challenger aconteció durante el despegue, el desastre del Columbia se produjo quince minutos antes del aterrizaje. Jamás en la historia de la conquista espacial un ingenio habitado se había desintegrado durante la etapa de reentrada en la atmósfera.
El accidente de la nave espacial Columbia
La nave espacial Columbia había despegado de Cabo Cañaveral un 16 de enero para llevar a cabo la misión científica STS-107. Después de dos semanas en el espacio, las ruedas del tren de aterrizaje de la lanzadera espacial debían rodar felizmente sobre la pista central del Centro Espacial Kennedy, exactamente a las 15 horas 16 minutos -hora española- del primero de febrero. Pero un cuarto de hora antes del final de la misión, cuando el Columbia volaba a Mach 18 y se encontraba a una altura de 60 kilómetros, los técnicos del centro de control de Houston perdieron todo contacto con la nave. A partir de este momento, los negros augurios se hicieron realidad y el Columbia se desintegró en el espacio, pereciendo sus siete ocupantes, cinco hombres -Rick Husband, William McCool, Michael Anderson, David Brown, e Nan Ramon, este último era el primer ciudadano israelita en volar al espacio- y dos mujeres, Kalpana Chawla y Laurel Clark.
¿Qué había pasado? La opinión pública norteamericana quería respuestas y la reacción de la Casa Blanca y la NASA no se hizo esperar. Inmediatamente se constituyó una Comisión de Investigación (CAIB) presidida por el almirante (retirado) Harold W. Gehman, experto en el esclarecimiento de grandes catástrofes. La CAIB estaba integrada por otras 12 prestigiosas figuras del ámbito académico, científico y espacial, entre las que se encontraban Douglas Osheroff premio Nobel de física, Sally Ride, primera mujer astronauta de la NASA, y John Logsdon, director del Instituto de Política Espacial de la Universidad George Washington.